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El Jueves nos embarcamos camino al Infoday Finodex Pamplona que se realizaba en las oficinas centrales de Zabala en Mutilva (Navarra).

Logo FINODEXNos pegamos un buen madrugón a las 6 de la mañana saliendo de Zaragoza en un Renault Laguna y convencidos de  que iba a ser tarea fácil llegar a destino, nos las prometíamos felices. Tras una hora de carretera paramos a repostar y tras los correspondientes 40 euros de gasolina y tras un café mañanero, volvemos a arrancar… hasta que a los pocos kilómetros el cochecito empieza a chirriar como un cerdo ensangrentado.

Total que nos vimos obligados a detenernos en carretera y tirados a la altura de Tudela, acabamos llamando a la grúa.

Coche averiado en Tudela

Victor, – conductor y sufridor en primera persona de la situación -, ya estaba agobiado por la ‘clavadita’ de la reparación y los copilotos, – Jesús y servidor -, redescubriendo las madrigueras de topos .

Victor y Jesús haciendo un estudio de campo

30 minutos de espera de la grúa que se llevó el coche de regreso a Zaragoza y otros tanto para coger el taxi que nos condujo a las oficinas centrales de Zabala. Coche gratis por cortesía de MAPFRE.

Grúa, taxista y 3 maños.

La verdad que sólo llegamos con una horilla y media de retraso por lo que no nos perdimos mucho del evento. Nos reconfortó ver cómo ASOLIF aparecía en la presentación de FINODEX como socio del proyecto y recordar el esfuerzo realizada hasta alcanzar este objetivo.

ASOLIF socio de FINODEX

En el evento pudimos tener un visión más amplia del proyecto FI-WARE y Finodex, además de saludar a Miguel García (coordinador del proyecto europeo). Es de agradecer que Miguel nos mencionase como miembros representantes de ASOLIF en cuanto nos reconoció entre el público.

Evento FINODEX Pamplona

Evento FINODEX Pamplona

Entre descansos, perfilamos la posibilidad de realizar otro FINODEX similar en Zaragoza a través de CESLA / ASOLIF, uno de los socios del proyecto.

Miguel García (ZABALA) en su presentación

Miguel García (ZABALA) en su presentación

Tras la comida de rigor, el regreso a Zaragoza acabó convirtiéndose en un desplazamiento ferroviario de 2 horas. 50 euros de mandunga y otros 40 de billetes. Por mi parte, le sumé una caminata desde la estación de trenes hasta mi domicilio alcanzando la cumbre a las 22.00.

Un viaje divertido para los copilotos y no tanto para el conductor que ya tiene el presupuesto del taller de 400 euros en reparación.

Una excursión baratita pero en todo caso: ASOLIF está muy vivo y pinta que va a dar mucha guerra en representación de la PYME / autónomos, el verdadero motor de la economía.

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